Viaje a la selva de Perú

Escrito por Esperanza Álvarez.

wanamey2Wanamey (Pilcopata – Cusco) es un lugar de no-hacer, es un lugar de ser, expandirse, sí... es un lugar donde vivir tus "simplezas "(para mi esta es una buena definición.)
Llegamos de noche, después de un intensísimo viaje iniciático de 10h en autobús por parajes hermosísimos ¡madre mía, tanta belleza junta me sobrecoge!

Físicamente es un espacio sencillo, abierto, acogedor, quizás humilde...mas con rapidez se perciben otras realidades...todo está dispuesto para que la Naturaleza haga el trabajo en el viajero. Aquí vives desde el primer momento en comunión con los elementos, auque quisieras no puedes ignorarlos y ahí radica la magia del lugar.wanamey 200

Y para colmar esta presencia de la Madre Tierra, Joel (el chaman amoroso), guarda silencio, conversa individualmente, ríe, es atento, parece que se escondiera para servir sin "ser visto" como si fuera un asistente invisible, facilitando esa conexión entre hombre y Naturaleza. Deja que todo se de. Atento a cada proceso individual encuentra el tiempo para asistir a cada uno de los integrantes del grupo. Y claro! para las actividades colectivas.
Los resultados de esta hermosa sinergia no se hacen esperar: cambio de visión en la propia vida en unos, resolución de conflictos en sí mismo, más proximidad y expresión de ternura en otros, más conexión con el propio cuerpo, conversaciones amigables, abrazos y...risas y más risas

Ruth, hermana de Joel, es pura presencia, tiene una mirada tan dulce, tan intensa que puedes casi caminar por ella ¡ si te lo permite! Es mujer fuerte y sin embargo cuando camina se desplaza con tanta consciencia que pareciera que la tierra no cediera a su peso. Casi me atrevo a decir que es un poema de la selva. Todo en ella es sutil, luna, sabiduría vestida de sencillez humilde e integra.

Agradezco al Universo todos mis días, pero aun más los que pasé en el Centro Wanamey. Días pintados de verdes, de sonidos y olores hasta entonces no imaginados, por eso no vividos.
Infinitas gracias.
Esperanza Álvarez

Barcelona, 5 de junio 2007